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Martes 22 de marzo de 2011

Duras críticas a Berlusconi por decir que le da "pena" Gadafi

La frase cayó como balde de agua fría entre la oposición progresista italiana.

EFE

 Una frase del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en la que afirmó que le da "pena" el líder libio, Muamar el Gadafi, levantó hoy una fuerte polémica y duras críticas de la oposición.

El líder de la oposición, Pierluigi Bersani, dijo que las palabras de Berlusconi revelaban una "indecorosa nostalgia" que "desacredita" al Ejecutivo de Italia ante el mundo.

"Me da pena Gadafi y lo siento. Lo que está pasando en Libia me afecta personalmente", afirmó Berlusconi en Turín durante una reunión de su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), para presentar al candidato a la alcaldía de la capital piamontesa.

La frase cayó como un jarro de agua fría entre la oposición progresista italiana, que usó palabras muy duras para calificar la "comprensión" del mandatario hacia el dictador libio.

"Se trata de una indecorosa nostalgia que añade más confusión y descrédito a la posición del Gobierno italiano y que resulta incomprensible a los ojos de Europa y del mundo", afirmó Bersani, líder del Partido Demócrata (PD), el primero de la oposición.

Pierferdinando Casini, líder de centrista partido democristiano UDC, dijo que Berlusconi debe asumir una línea clara, "ya que no es aceptable decir que le da pena Gadafi".

"A nosotros no nos preocupa la suerte del dictador, nos duelen los miles de mujeres y hombres libios asesinados por Gadafi y sus sicarios. Entre el verdugo y las víctimas no tenemos la menor duda de con quién estamos", subrayó Casini.

Italia ha puesto a disposición de la coalición internacional siete bases militares y ocho cazabombarderos para hacer cumplir la resolución de la ONU sobre Libia.

Berlusconi ha asegurado que los aviones "no dispararán" contra Libia, ya que su único objetivo será ayudar a mantener la zona de exclusión aérea sobre el país norteafricano.

Su aliado en el Gobierno, el partido Liga Norte, ve con recelo la presencia italiana en la coalición internacional y ha dicho que apoyará la participación siempre que se garantice el bloqueo de los flujos migratorios desde el norte de África a las costas italianas y Berlusconi se comprometa a tutelar los acuerdos energéticos con Libia.

Italia, antigua metrópoli, firmó con Libia en 2008 un Tratado de Amistad, Asociación y Cooperación que ya es papel mojado. Hasta hace poco, Berlusconi y Gadafi mantenían una cordial relación, y en los últimos años el líder libio viajó en dos ocasiones a Roma.

Los acuerdos entre ambos países propiciaron negocios bilaterales por un valor de más de 40.000 millones de dólares anuales en los sectores del petróleo, energía, gas, construcción, infraestructuras y motor.

Italia mantenía además con Libia acuerdos militares, a la vez que el país africano se comprometía a impedir la salida de inmigrantes hacia Italia.