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Miércoles 27 de abril de 2011

La lolita lotina que corre a lo Érika olivera

A sus 14 primaveras, lleva cuatro poniéndole velocidad a su vida, con una marca de nivel: once victorias en la Corrida Milo.

Érika Olivera empezó a correr a los 11 años y ella a los diez, y pese a que recién suma 14 primaveras, ya registra una marca de peso: once triunfazos en la Corrida Milo. Su nombre es Paulina Burgos, el diamante más brillante de la Escuela de Atletismo lotino que encabeza el profe Luis Seguel.

"Desde el 2009 que vengo logrando victorias importantes. Recuerdo que ese año mi primer triunfo fue en la fase penquista de la Corrida Milo", dijo la lolita, que cursa primero medio en el Liceo Carlos Cousiño, y quien agregó que "mis padres (Hortensia Reyes y Cristián Burgos) están orgullosos con lo que estoy haciendo. Por supuesto quieren que siga en el atletismo, pero también que me cuide, porque piensan que me esfuerzo demasiado".

Es ese esfuerzo el que derrocha no sólo los días de competencia, sino también los de entrenamiento.

"Los lunes, miércoles y viernes hago kilometraje, y los martes y jueves, e incluso los sábado si es que no hay torneo, hago pista. Además está la actividad en gimnasio", aseguró la nena de un metro 61 centímetros de estatura y sólo 44 kilitos.

Con esa estampa, Paulina cosechó en el verano el principal triunfo de su meteórica trayectoria: los dos kilómetros, categoría cadete, del Campeonato Nacional de Cross Country que se disputó en Santiago.

Con vista al Sudamericano

"Para esta temporada mi principal desafío es clasificar al Sudamericano de Pista de Paraguay", comentó la lotina, que para asegurar ese anhelo deberá ganar los 1.200 y 2.000 metros del Campeonato Nacional de Pista que a mitad de año se realizará en Santiago, distancias en las que sus mejores registros son 3.57 y 7.02 minutos, respectivamente.

Si logra ir al Sudamericano, también concretará su primera nominación a la selección chilena.

"Estoy casi segura que en esta campaña seré seleccionada nacional", se ilusiona la atleta, que sólo en el 2011 ya se ha embolsado 200 mil pesitos en premios, los que ha invertido en indumentaria deportiva.

De su alumna, el profe Seguel juró que "tiene un gran potencial, entrena fuerte y le saca provecho a sus condiciones", por cual le tiene una tremenda fe.